
Es algo que oigo desde que soy un crio. Y ya tengo mis años. No como para ser un abuelo cebolleta y contar historias sin parar. Pero sí como para reconocer a Naranjito, haber visto la primera emisión de Verano Azul, haber jugado al "taco" y a las chapas (no con la psp) o ir a un salón recreativo a jugar a Pac-Man. Sí, ha llovido desde entonces.
A lo que iba. Los funcionarios siempre han tenido fama de vaguetes. De ir a tomar un café al poco de entrar a currar. De tenerte delante y no cortarse un pelo en seguir hablando con el compañero de turno. Y podría seguir y seguir. Vosotros mismos podéis tener una opinión al respecto o más de una anécdota en vuestra cartera.
Ahora que hay CRISIS los funcionarios tienen que ser los últimos en notarla. Por no decir que no la van a notar para nada. ¿Su puesto de trabajo peligra?, ¿Va a cerrar su empresa? Pues no. Su e-m-p-r-e-s-a es el Gobierno. Así que no los van a echar a la calle ni nada por el estilo. En la radio oigo continuamente comentarios al respecto, e inmediatamente llaman o envían algún mensaje diciendo lo siguiente: "nuestro trabajo nos ha costado. ¿O acaso unas oposiciones son fáciles?". Evidentemente tienen su parte razón. Siempre y cuando no hayan entrado por enchufe (que casos existen, no nos engañemos) pueden lanzar el grito y echar la bronca a quienes les critican. En su derecho estan.
Pero tambien habría que recordarles los privilegios que tienen. Yo estoy harto de ir a Correos y ver a un tío con cara de amargao, casi lanzándome el paquete de turno a los morros y el bolígrafo para que ponga mi d.n.i., fecha y firma. Por supuesto, tiene un trabajo peligroso. Imaginaos que se rompe el mencionado boli y se mancha de tinta la camisa. O se corta con un cúter. O coge un folio y se corta la yema del dedo índice. Lo dicho, un curro de alto riesgo que me imagino que provoca su carilla amargada.
Pero es un caso aislado. Soy un cabroncete y parece que meto a todos los funcionarios en el mismo saco. No es así. Hay gente maja (creo, espero, ansío que sea así) y gente que habría que ponerlos picando en una obra durante una semana para que valoren lo que tienen. Pero de nuevo nos dirían eso de "oye! que yo me lo he tenido que currar! haberlo hecho tú!!!". Así que te tienes que comer la lengua y decirte a ti mismo eso de "soy un mal pensado".
Que envidia os tengo majos. A ver si mañana me da clases Iker Casillas y puedo parar el paquete de mi estimado funci.
Post dedicado a todos los que se quejan de un curro que no valoran en su justa medida.








4 mar 2009 | 01:56 PM
Yo soy cartero los sábados solo, asi que solo soy "casi" funcionario, jeje. Los de que trabajamos en Correos en la sección de reparto al menos, tenemos poco tiempo para gandulear (aunque habrá quien lo haga, no lo dudo). Los de oficina ya es otro cantar XDDD
4 mar 2009 | 05:05 PM
Pues es cierto lo que siempre se ha comentado, y lo digo con conocimiento de causa. He estado un tiempo trabajando con ellos y, en fin, qeu a estos les metía yo en el cuerpo los turnos rotativos que tenía en otro trabajo y ganando menos de lo que ganan ellos, y haciendo mis ocho horitas, no siete.
Me crispa la alusión que se hace siempre a las oposiciones, no serán tan difíciles cuando hay tanto funcionario ( amén de enchufes y tal). ¿Y los que estudian una carrera durante años y no encuentran trabajo de lo suyo?. Esta gente se queja de vicio. Y para rematarlo se permiten hacer ¡huelga! ahora, en un país donde no para de crecer el desempleo gracias a esa crisis que ellos no sufren ni sufrirán (espero que sí) nunca. Conozco incluso gente que tiene cuatro expedientes abiertos y ahí siguen, haciendo que trabajan. Es lamentable.
25 abr 2009 | 12:01 PM
ciudadanakeing, tengo que decirte que el Estatuto Basico de la Función Pública reconoce como primer derecho la Inamovilidad del funcionario de carrera. Así que ya sabes, para conocer si es difícil o no obtener un puesto en la función pública, sólo tienes que pagar unas tasas y presentarte a las pruebas que se reflejan en la oferta de empleo público. La envidia es algo razonable en situaciones como las actuales. Por cierto no es saludable desear el mal ajeno. A estudiar...