Hace escasos minutos que ha terminado el partido. La final. La final olímpica de baloncesto entre España y Estados Unidos.

PARA ALUCINAR. Simplemente olvidaos del primer partido que jugaron en estos juegos. Era otra historia. Aquí se ha visto un equipo completamente diferente, en todos los aspectos. No sólo ha jugado de tú a tú contra el equipo americano, si no que ha disipado todas las dudas que tenía durante los partidos previos (ganaba, pero sin convencer demasiado).

Lo mejor ha sido ver al equipo del nuevo continente contra las cuerdas. Durante prácticamente todos los minutos. Iban ganando, pero no arrasando. Puede ser que sean un "Dream Team" (son los mejores de la NBA), pero ni de lejos el que inauguró ese nombre en Barcelona 92. Un grupo formado por Jordan, Magic, Bird y compañía que no tenían rival. Convencían y mantenían un respeto por el rival. ¿Tenían orgullo? Pues claro, eran los mejores, pero no dejaban de ser un elenco de jugadores que pertenecían a un Olimpo al cual no entra cualquiera.

Aquí se ha vuelto a ver como los jugadores americanos tiene un nivel increíble. Tanto físico como a la hora de "ver" en la cancha lo que otros no ven. Pero España ha estado ahí. A falta de pocos minutos para el final tan sólo había cuatro puntos de distancia entre ellos. ¿Qué habría pasado con un Gasol en plena forma?, ¿y si los arbitros hubiesen pitado todos los pasos que hacían los americanos y que habrían devuelto la posesión a los españoles -aparte de no convertir la jugada en canasta como sucedía-?, quien lo sabe. Una vez terminado el partido todo da igual, y todo parecen excusas. Hay un ganador y un perdedor. Pero hay tantas cosas que llaman la atención que nunca estan de más comentarlas.

¿Por qué en cada falta que cometen los jugadores de la NBA tienen que protestar?, ¿acaso no cometen ninguna según ellos?, ¿por qué -en una clara falta de educación, aún siendo un buen jugador- tiene que mandar callar al público Kobe Bryant después de meter un triple y ser objeto de falta personal?, ¿siempre tiene que estar su orgullo y chulería de por medio?

Cuantas cosas la verdad. El buen sabor de boca no sólo lo deja la plata (igual que la conseguida en el 84´), si no haberles dejado claro a los jugadores de "otro Universo" que no lo han tenido nada fácil. Que han tenido que sudar la camiseta hasta el final. Que no son los gigantes de hace años -cada vez menos-. Y sobre todo haber visto a una selección española que no se ha dejado intimidar en ningún momento. Garra, personalidad y sobre todo -hablando claro- CON PELOTAS.

¿Resultado final? España 107 - Estados Unidos 118

Pero con una España fuera de toda duda.