Hoy he tenido una de las noticias más agradables de lo que vamos de año.

Bueno, como no me ha tocado la lotería ni nada por el estilo, ésta ha subido en el ranking como la espuma. Aunque bien es cierto -en honor a la verdad- que es algo que hacía tiempo que no me influía gracias a una capacidad innata de evitar la mierda cuando la veo. O por lo menos no caer en la misma cáscara de plátano más de una vez.

Hablo de que han QUITADO EL PROGRAMA "AQUÍ HAY TOMATE!".

Es evidente que había gente que lo veía. Tenía su público. Eso no lo quito. Pero a veces el que la gente, millones de personas vean una cosa, no significa que eso sea bueno. Millones de moscas comen mierda a diario y yo no me atrevería a probarla. Pues lo mismo.

El programa en cuestión era eso. Destapar la mierda de los demás amparándose en algo que llevo viendo hace años en la televisión como una excusa inquebrantable para los periodistas (o así llamados. Yo los llamo cotillas desinformados y punto). EL DERECHO A INFORMAR.

Claro, a la gente nos gusta las penurias. Somos cotillas por genética. Nos encanta ver como le van mal las cosas a los famosos, a los que tienen dinero, a los que les van mejor las cosas que a nosotros (aunque luego no dejan de ser igual que nosotros o peores). Ahí radican esos éxitos de esos programas de televisión. Son cantos de sirenas los que oímos y a veces es dificil resistirse a esa llamada.

Un ejemplo:

TENEMOS IMÁGENES DE -PON EL NOMBRE QUE TE GUSTE- PEGÁNDOLE UN TORTAZO A SU NOVIO/A

EN BREVES MOMENTOS....

Y ahí está. La gente esperando como cuando repartían comida en la posguerra. Lo que pasa que en lugar de eso están esperando algo tan vacío y visceralmente idiota que te entran ganas de ostia al televidente por ver eso.

A mí me ha encantado el cierre de ese programa. Era el buque insignia de la chabacanería y el mal gusto. Evidente era que ni ellos mismos se lo tomaban en serio. Sus presentadoras cobraban un huevo e igual les habría dado hablar de una cosa o de otra. Los millones mandan y ese E ahí la diferencia.

El uno que las mataba callando amparandose en lo antes citado. La otra enseñando casi las tetas y pareciendo más bien un teleñeco de Jorge Javier. Osea, que había una calidad "apreciable".

Además, luego está el trabajo de campo. Unos hombres y mujeres que ni deben de tener la carrera de periodismo y que les dan unos mochos para ir preguntando (aunque lo de preguntar ya es otro tema) al famoso de turno. Por cuanto? por cuatro euros de mierda (queda que ni pintado el adjetivo eh?). Horas y horas de espera por un sueldo que no les llegaría ni para pagarse un bocata en "El Calamar Bravo".

Ahora que no está la gente echará de menos esas GRANDES PREGUNTAS que les hacían a los famosos.
Ejemplos de nuevo?

-"Oyeeeeeeeee como TE ENCUENTRAS?"
-"Y que opinas de lo que ha dicho....?"
-"Como TE ENCUENTRAS?"

(ésta es igual que la primera verdad? pues sí. Es una pregunta recurrente y que encierra una cosa. Que ni te contesten. Igual valía para un funeral, una ruptura, robar millones en Marbella, o lo que quieras....)

La mejor forma de salir de esto? Como no ver estos programas? (porque aún queda alguno por ahí) Fácil. Zapping. Ponerte una película en el dvd. Una serie que te hayas grabado. Etc...
A que es bien sencillo? Realmente tenemos que perder el tiempo en eso? engordar las cuentas de presentadores y contertulios? pues eso.

Uno de los grandes ha caído. Que siga la cosa y a ver que nos ofrecen a cambio. Aunque no creo que pueda ir a peor... o no?

Enlaces:

"Tomate se va"

"Uno entra y otro sale. ¿¿¿Sanchez Dragó???"

"Querellas contra el programa. Qué fácil es inventarse una noticia no?

"Querellas contra el programa. Qué fácil es inventarse una notica no? II