
Esta es una de "mis" películas preferidas. Siendo una comedia romántica que podría caer en la ñoñería absoluta, nos encontramos con escenas memorables y diálogos inteligentes y que dan que pensar (algo de lo que se escasea ultimamente en el cine de comedia).
No es de extrañar que para muchos se haya convertido en una película de culto.
Meg Ryan y Billy Cristal hacen unas actuaciones espontáneas y creíbles (creíbles en el sentido de que no se les ven forzados, ya que todavía no he visto a nadie fingir un orgasmo en una cafetería), lo cual hace que te sientas a gusto mientras van pasando los minutos.
La razón por la que pongo esta película, que ya tiene sus años (1989), es porque muchas de las preguntas de pareja que se plantean los protagonistas son preguntas que nos podemos llegar a plantear nosotros.
¿Pueden ser amigos un hombre y una mujer o el sexo se interpone entre ellos?
¿Si un hombre o una mujer encuentra atractivo al otro, pueden tener una amistad?
¿Si no acompañas a tu pareja al aeropuerto, eres una buena pareja o vas por libre?
Creo que lo bueno de ver una y otra vez esta película de Rob Reiner es llegar a alguna conclusión.
Dificil? Quizás, pero en el amor todo vale no?








30 ago 2005 | 11:00 PM
Grandísima película. La vi una tarde en uno de los cinemanía de canal satélite. La vi empezada, estaba medio dormido... como el que no quiere la cosa me puse a verla. No me perdí ni una jodia palabra desde ese instante. Magnífica. Por supuesto la volví a ver.
Y ahí está la prueba de fuego. Y la superó. Es mejor aún la segunda vez.
En respuesta a la primera pregunta... yo estoy con lo que dice Billy en gran parte. No pueden ser amigos por el sexo. Pero (aquí añado) si los dos tienen sexo asegurado no veo problema para una amistad normal y corriente. Pero (añado de nuevo) nunca se es tan amigo como con gente de tu propio sexo. Eso pienso yo.
Un saludo!!
P.D. Los homosexuales son excepción a esa teoría por razones obvias.